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15:21 04/10/2011 El 31 de octubre de 2011, la población mundial alcanzará los 7.000 millones de habitantes>>

viernes, 23 de diciembre de 2016

GANADERÍA ANCESTRAL DE NUESTROS ANTEPASADOS.

Era muy típico en la España rural de antes que casi todos los de un pueblo tuvieran, dependiendo la cantidad de la riqueza familiar, diferentes animales de cría. Solían tener conejos, cabras, ovejas, alguna vaquilla o vacas, casi siempre cerdos, de estos, hacían la matanza y disfrutaban de ello casi todo el año.


Además solían tener también gallinas, patos, ocas, pavos, gansos...

Elemento aparte lo conformaban las abejas.




















Como elemento de trabajo y transporte solían tener, caballos o yeguas, los más bienaventurados, asnos, mulas, burros.



Ahora, ¿qué diferencias hay entre asno o burro y la mula o el mulo?

El burro o asno es una especie, domesticado con origen en los asnos africanos.
Existen diferentes variedades en España hoy día.
Los burros son más longevos que los caballos, llegando a vivir hasta los 40 años. Alcanzan la madurez sexual entre los 2 y 2,5 años. El apareamiento puede producirse en cualquier época del año, aunque generalmente se produce durante la primavera. La gestación dura entre 12 y 14 meses, que producirá normalmente una sola cría, raramente dos, que será destetada cuando tenga entre 6 y 9 meses.
Los burros se adaptaron para vivir en los márgenes de los desiertos, y como resultado de ello tienen características únicas entre los équidos. Los asnos salvajes viven separados unos de otros al contrario que los caballos y cebras que viven en manadas. Los burros son capaces de emitir rebuznos a un volumen muy alto que les permite mantenerse en contacto a distancia, hasta los tres kilómetros. Sus largas orejas le sirven tanto para percibir mejor los sonidos como para poder disipar mejor su calor corporal. Los burros tienen un sistema digestivo resistente, menos propenso a los cólicos que los caballos, lo que les permite consumir mayor diversidad de plantas y extraer agua del alimento de forma muy eficiente. En promedio los burros necesitan menor cantidad de alimento que los caballos de tamaño y peso equivalente, todo ello les permite vivir en zonas inaccesibles para sus parientes más exigentes alimenticiamente.
Los burros en la naturaleza se defienden dando fuertes coces con sus patas traseras, cosa que siguen haciendo los domésticos cuando son importunados, y también pueden golpear con las patas delanteras y dar mordiscos.


Los équidos se habían extinguido del continente americano al final de la última glaciación. Los caballos y los burros fueron introducidos en América por los conquistadores españoles. La primera aparición del burro en el nuevo mundo se produjo en 1495, cuando Colón llevó en su expedición cuatro machos y dos hembras. Posteriormente los colonos europeos fueron importando burros de diversas variedades tanto de España como de Francia, principalmente con el cometido de ser usados para producir mulas. Además de su uso tradicional en la agricultura y el transporte, los burros fueron usados a partir del siglo XIX en la minería.
Con la aparición de la maquinaria agrícola y los medios de transporte modernos los burros empezaron a usarse cada vez menos desde comienzos del siglo XX en los países ricos, aunque empezaron a usarse para el turismo y como mascotas y siguen siendo usados como animales de trabajo en los países en desarrollo. Las variedades miniatura son las más apreciadas como mascotas en contra de la tendencia del pasado cuando se valoraba más a los burros de mayor tamaño que podían ser usados para producir mulas grandes y fuerte.

Los burros tienen una larga reputación por su terquedad, pero esto se debe a la mala interpretación de algunas personas de su instinto de conservación altamente desarrollado. Es difícil forzar a un burro a hacer algo que contradiga sus propios intereses. Son animales inteligentes, cautelosos, amistosos, juguetones e interesados en aprender. Una vez que se haya ganado su confianza pueden ser buenos compañeros en trabajo y recreación.

Un burro puede ser cruzado con una yegua y producir una mula (mulo si es macho), y un caballo puede ser cruzado con una burra y producir un burdégano. Ambos híbridos entre caballo y burro son casi siempre estériles porque los burros tienen 62 cromosomas mientras que los caballos tienen 64, por lo que los híbridos tienen un número impar, 63, lo que dificulta la formación de gametos funcionales.

Históricamente se han producido muchos más mulos que burdéganos, en primer lugar porque los mulos son mayores y más fuertes que los burdéganos, por lo que interesaba más producirlos, ya que nacen más grandes al ser las yeguas mayores y tener mayores placentas que permiten crecer más a los embriones. También es debido a que los mulos se producen con mayor facilidad porque la tasa de fecundación de una yegua con un burro es mayor que la contraria. Como se ha comprobado en los cruces de los felinos, cuando en el número de cromosomas es mayor en el macho la fertilidad interespecífica bajaba, al igual que ocurre entre caballo y burra. Además los burros se muestran más dispuestos a montar a las yeguas que los caballos a las burras por diferencias en su comportamiento de apareamiento.
Los mulos son extraordinariamente dóciles (al contrario que las mulas, que generalmente son más ariscas), fuertes y resistentes por lo que se consideran unos animales particularmente valiosos a la hora de llevar cargas pesadas durante largas distancias desde la antigüedad, sobre todo en terrenos montañosos y desérticos; antiguamente solían transportar el agua usada por el servicio de bomberos para apagar los incendios, ya que su desarrollado sentido de la obediencia prevalece incluso sobre el miedo natural al fuego; a esta característica de ser más resistentes que sus progenitores, los cuales son en este caso especies distintas, se la denomina vigor híbrido.

 Se parece al burro en que tiene cabeza gruesa y corta, orejas largas, miembros finos, pezuñas estrechas y pequeñas, melena corta, ausencia de las castañas (crecimientos córneos) dentro de los corvejones , y cola sin pelo en su raíz. Sin embargo posee algunas características equinas, como su altura y cuerpo, la forma del cuello y de la grupa, la uniformidad de su pelaje, y los dientes.
Su voz no es exactamente como la del burro (rebuzno) ni como la del caballo (relincho); la mula emite un sonido similar al del burro, pero también tiene los característicos relinches del caballo. A veces gime.


La mula ha sido muy utilizada en tareas que requieren de fuerza o resistencia, como medio de transporte, y en la agricultura, para arar los campos y en otras tareas, como sacar agua de los pozos mediante una noria. Actualmente, en los países desarrollados ha sido sustituida por maquinaria agrícola, por lo que resulta díficil de encontrar en las labores que tradicionalmente se le asignaban.
Sus pezuñas son más duras que las de los caballos y demuestran una resistencia natural a muchas enfermedades y a los insectos. Muchos granjeros norteamericanos de zonas de suelo arcilloso han encontrado que las mulas son superiores como animales del arado, especialmente en el estado estadounidense de Misuri, en donde se originó la expresión «stubborn as a Missouri mule», equivalente al español «terco como una mula (de Misuri)».
Las mulas son generalmente menos tolerantes hacia los perros que los caballos y son capaces de defender a su jinete contra ellos; incluso son capaces de enfrentarse a un león de montaña. Son también capaces de patear con cualquiera de sus pezuñas en cualquier dirección.

                                  Mulo.

                                  Burdégano.

Razas españolas:
Existen cuatro razas de burros reconocidas en España:

El burro andaluz-cordobés (el burro majorero es su variante de Canarias).


El burro catalán (la raza mallorquina es una variante de Baleares).








                                               Variedad Mallorquina.

El burro de las Encartaciones (en el País Vasco).

El burro zamorano-leonés.

Además de los campos de cultivo, George Washington tenía en Mount Vernon una granja con caballos, ovejas, cerdos, vacas, pollos, patos, pavos, ciervos… y hasta un camello -en 1787 lo adquirió para entretener a sus invitados-. Sus trabajos en este campo se centraron en mejorar las condiciones de los animales para aumentar el número de crías y… en las mulas (animal estéril que resulta del cruce entre un burro y una yegua). Él sabía que las mulas eran mucho más fuertes y resistentes que los caballos, que vivían más y costaba menos mantenerlas, así que eran idóneas para el trabajo en el campo. Pero George Washington quería para su nueva nación las mejores y, por ello, decidió criar sus propias mulas (además del Padre de la Patria, algunos lo consideran también el Padre de la Mula Americana). Virginia tenía excelentes caballos, incluyendo purasangres (cruce de yegua inglesa y semental árabe) y de raza árabe, pero los burros y las mulas de las colonias no eran de la misma calidad. Había que encontrar el mejor burro del mundo para cruzarlo con sus yeguas y eso suponía… conseguir un burro español.




Sin embargo, la adquisición de un burro español resultó más difícil de lo que se había imaginado. El transporte de los animales era caro y, además, estaba prohibido sacarlos de España sin el permiso directo del rey. Después de varios intentos, y cuando ya casi George Washington había desistido, William Carmichael, el encargado de negocios en la corte española, consiguió hacer llegar la petición al Conde de Floridablanca, Secretario del Despacho de Estado. El rey de España, Carlos III, ordenó enviar dos de los mejores ejemplares como muestra de respeto -recordemos que Carlos III había apoyado la independencia de las Trece Colonias frente a nuestro común enemigo-.
El 7 de octubre de 1785 llegaba a Glocester (Massachusetts) el preciado regalo. Pero no fueron dos los burros que arribaron a puerto, solamente lo hizo Royal Gift (Regalo Real), que así fue como le pusieron, porque el otro burro murió durante la travesía. Washington envió a su capataz John Fairfax para supervisar el viaje y acompañar al burro hasta a Mount Vernon con instrucciones muy precisas de que recibiese todas las atenciones posibles y que no recorriese más de 25 km. al día. El 5 diciembre George Washington veía por primera vez a Royal Gift, que por las descripciones que de él hizo en sus cartas se podía tratar de un burro andaluz. Washington quería empezar de inmediato a criar las mulas, de hecho al poco tiempo de llegar envió a Royal Gift a un gira por los estados del Sur para generar interés entre los demás agricultores e incluso publicó anuncios en los periódicos ofreciendo los servicios del burro para cubrir yeguas durante la primavera siguiente. El problema es que nuestro querido burro era un poco terco y cuando llegó el momento de cubrir a las yeguas… no había forma. Eso sí, con las burras no había problema. Así que, Washington dio instrucciones para que pusiesen dos burras para estimularlo y cuando estuviese bien excitado metiesen a la yegua. El truco funcionó y Royal Gift comenzó a ganarse el pan con el sudor de su… comportándose como un campeón.


Por desgracia, la gloria de Royal Gift como semental fue corta. Durante un viaje a Carolina del Sur en 1793 quedó “desfallecido” y se temió por su muerte. Tal y como estaban las cosas, y ante la posible incapacidad de cumplir con sus servicios como semental, George Washington decidió que se quedase en Carolina del Sur donde vivió el resto de sus días, ya sin el estrés de tener que estar dando la talla día tras día, hasta que murió en julio de 1796. Washington entonces se centró en dos vástagos de Royal Gift: los burros Compound y Knight of Malta (como he dicho también cubría a las burras). Cuando Royal Gift llegó a Mount Vernon había 132 caballos/yeguas y ningún burro ni ninguna mula; en 1799, cuando falleció George Washington, había 27 caballos/yeguas, 20 burros/burras y 63 mulas.
Por supuesto que había mulas en las colonias antes de llegar Royal Gift, pero George Washington mejoró la raza y popularizó su uso en las plantaciones agrícolas. Hasta tal punto que muchos de los burros y mulas que hay en EEUU hoy en día descienden de aquel burro español.




A todo esto, en la localidad burgalesa de Quintanilla del Agua, a principios de 1700 vivía la familia Romero. Matías Romero, mi ascendiente, casado con Martina Alonso. En aquella época, un pueblo muy rural y atrasado, quizás con unos 400 o 500 habitantes, casi todos jornaleros o labradores.

Mi antepasado tenía según el Catastro de la Ensenada de 1752 en adelante, 50 ovejas, 4 corderos, 2 burros, 7 cabras, 5 cabritos, 2 ¿no se lee?, 1 novilla, cría de la vaca que tiene dos o tres años, 1 yegua y 1 cerda.

                                  Quintanilla del Agua, Burgos, España.


Fuentes:
  •  http://historiasdelahistoria.com/2016/12/15/george-washington-y-un-burro-espanol-los-padres-de-la-mula-estadounidense.
  • Wikipedia.




domingo, 6 de noviembre de 2016

LOS ESCLAVOS DE LAS FAMILIAS EGUSQUIZA E ISASI EN PARAGUAY.

CONCEPCIÓN, PARAGUAY.
Esclavos de Don Juan Bautista de Egusquiza.
1770-1844:
  • Juan Bautista-Manuela, fueron padres de Ana de Jesús en 1832.
  • Simón, muere el 7 de febrero de 1844.
  • ¿Jacinto-María Juana Egusquiza, que tuvieron un niño llamado José Claudio que nació 14 de septiembre de 1832 y una niña llamada María Ana y que murió el 5 de abril de 1831. Otros hijos de ellos fueron: Carlos, cuyo padrino fue, Marcelino Gómez; Gregorio, cuyo padrino fue, Sebastián Benítez; Gerónimo, cuyo padrino fue, Fernando Mancuello; y finalmente, Francisco, cuyo padrino fue, Mariano Gómez. 
  • Margarita Egusquiza que tuvo un párbulo llamado Domingo Tomás que murió y se le enterró en La Recoleta, el día 26 de diciembre de 1838.?
Al menos 14 esclavos conocidos, pero al parecer dos murieron recién nacidos o infantes.
Concepción
Esclavos de Doña María Antonia del Rosario de Quevedo y Magallanes
1788-1888:
  • Genovaba del Pilar, que se confirmó en 1842. Nació sobre 1830. Madrina: Rosa Fornel. 
Una esclava conocida.
Quiindy
Esclavos de Don Diego de Egusquiza
1809-1849:
  • José del Rosario-Sebastiana, se casan el dos de julio de 1847.
Al menos dos esclavos conocidos.
Quiindy
Esclavos de Doña Micaela Ramona Egusquiza Quevedo
1812-1907:
  • Mercedes, que en 1861 tuvo un hijo llamado Antonio Egusquiza. Padrino: Don Fidel Benítez.
Al menos dos esclavos conocidos.
Quiindy
Esclavos de Don Juan Bautista Camilo de Egusquiza
¿1825?-¿1900?:

  • María, que tuvo a José Florentín en 1854 y su padrino fue Don José Mongelós.
  • Dorotea, que tuvo a José Domingo y que su padrino fue Juan Bautista Isasi. En 1855, la esclava Dorotea tuvo una hija llamada María Patrocinia y su madrina fue Doña María de Jesús Egusquiza. En 1870 tiene otro hijo llamado Claudio. Padrino: Fulgencio Coronel.
  • Gerónima, que tuvo una hija llamada María Felipa y que nació en mayo de 1857. Liberta de la República. No sería libre hasta 1870 cuando tuvo si sobrevivió, 13 años. Su madrina fue Soledad Pérez. 
Al menos 8 esclavos conocidos.
Concepción
Esclavos de Don José Matías Isasi de la Peña
1773-¿?:
  •  Se bautizan a Rafael Antonio y Juana Josefa el 31 de marzo de 1812 y 24 de diciembre de 1812 respectivamente. Hijo de Hermenegildo Isasi y María Juana Villalba del servicio de Don Matías. Tienen otro hijo Juan Basilio, el 25 de noviembre de 1814. En 1840 Basilio y Sebastiana Prieto, esclavos de Don Jośe Matías, tienen una hija que la llaman María Clemente. Nace Dámaso el 11 de diciembre de 1859 pero su madre es Ildefonsa Aveiro. El 18 de mayo de 1862 nace Venancia, hija de estos dos últimos.
Al menos 9 esclavos conocidos.
Concepción
Esclavos de Don Carlos José Isasi de la Peña
1778-¿1840?:
  • En 1813 nace José Matías Isasi, hijo de la esclava llamada Francisca del servicio de Don Carlos Isasi.
  • El 20 de octubre de 1816, murió María del Rosario hija de María Paula, parda(negra), del servicio de Don Carlos Isasi. 
  • Se bautiza a Tomasa, hija de María Paula el 1 de noviembre de 1818.
  • El 20 de julio de 1817 se bautiza a Francisco Antonio, hijo de Francisca, parda libre del servicio de Don Carlos Isasi. Padrino: Marcelino Isasi, indio libre del servicio de Don Carlos Isasi.
  • 9 de marzo de 1826 nace, Timoteo, hijo de María Josefa, esclava de Don Carlos. Quizás también de ésta es hija Ana Félix, cuya madrina es Isabel Gómez. Quizás ésta Ana sea madre de Eugenio Isasi nacido en 1847.
  • 23 de julio de 1827, Ignacia Mongelós y Marcelino López, pardos libres al servicio de Don Carlos.
  • El 3 de agosto de 1838 muere una párbula hija de Juan Antonio, esclavo de Carlos Isasi y de María Gerónima Rivarola, parda libre. El 15 de julio de 1835, nació José del Carmen Isasi, hijo de estos dos . Su padrino: Bautista Isasi. En 1836 nace de ellos María Estanislada. En diciembre de 1841 nace Juan Bautista Isasi, hijo de estos dos también. Madrina , la esclava María Ana. Juan Antonio, muere el 4 de octubre de 1844. 
  • María Ana, esclava tiene el 15 de octubre de 1861 una niña llamada María Narcisa. Madrina: Leonarda Gil.
  • Natividad Álvares, esclava al parecer de Don Carlos, tuvo un hijo el 11 de mayo de 1840, en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, cuyo padrino fue también Juan Bautista Isasi y al parecer lo llamó como él aunque aparece como Antonino y en el índice como Juana Bautista. En 1864 hay un Antonino Isasi casado con Dominga Meza, que tiene un hijo que lo llama Justo Isasi. El padrino sería Don Ramón Félix Isasi.

 Al menos 16 esclavos negros conocidos, más otros sirvientes libres.
Quiindy
Esclavos de Don Ramón Félix Isasi
1837-¿1870?:
  • Hipólita, que tuvo un hijo natural liberto en 1871 llamado Ignacio. Su padrino fue Cristóbal Isasi. En 1864 tiene a Emilio Isasi. En 1864 hace la confirmación Francisca hija de Hipólita Isasi y Baltasar Recalde, sin poder determinar si es esta Hipólita Isasi.
Al menos 3 esclavos conocidos.


lunes, 27 de junio de 2016

TRIBUS PRERROMANAS, HISPANORROMANOS, HISPANOGODOS Y DEMÁS HIERBAS, EN GALICIA...

TRIBUS PRERROMANAS EN GALICIA.

File:Dolmen axeitos.JPG

Un grupo probablemente de los primeros habitantes en fecha inexacta pero entre el 2200 a.c y el 2000 a.c, venidos originariamente desde el territorio de Irán y en varias oleadas pasando por Europa del sur, o quizás desde islas griegas llegaron a lo que se denomina la actual España. No sabemos si en estas escalas hicieron tiempo, quizás de años o quizás de décadas. Tampoco sabemos donde se ubicaron en primer lugar, pero es lógico pensar que si fue por tierra, lo hicieron por Francia y se distribuyeron por el norte, o si fue por mar lo hicieran por el mediterráneo. Desconociendo también el número, imaginamos que fue en cientos de personas; hombres, mujeres y niños. Probablemente fueron los descendientes de un hombre llamado Tarsis. Estos se asentaron en lugares protegidos de forma natural pero todavía había poco poblamiento del país, que en realidad todavía no fue considerado país, solamente una extensión de tierra sin unidad geográfica ni política por la poca población existente como dijimos. Si hemos de hacer caso de la fechación de los dólmenes podemos decir entonces que los que aparecen en la fotografía y otros son de esta época. Que hayan aparecido en Galicia significa que la población, también incluyó dicha geografía. Posteriormente a dicha fecha, España se siguió poblando con gentes venidas de otros lugares, que formaron tribus más o menos emparentadas entre sí. Toda la zona de confluencia entre la zona de Euroasia fue bastante poblada incluyendo el norte de África, sobre todo Egipto. Quizás desde allí hayan venido también poblaciones sobre esta fecha, desde el 2000 a.c.

En esos años, al parecer multitud de poblaciones ya compartían España y sus riquezas, sobre todo mineras y ya había cierto desarrollo en estos asuntos.


En la llamada Edad del Bronce, debido a los cambios climáticos, parece que hubo nuevos pobladores en Galicia, región de la que vamos a tratar en este artículo. Se incrementó la población y los problemas y conflictos aumentaron.

 

Fue una época de producción de diversos utensilios y joyas de oro o de bronce, que incluso fueron llevadas más allá de los Pirineos. Datan también de esta época la mayoría de los petroglifos (inscripciones sobre las rocas graníticas a cielo abierto) que se conservan en los montes gallegos, principalmente en la provincia de Pontevedra. Son muy conocidas las de Campo Lameiro. Se desconocen todavía su origen y su significado, aunque se piensa que formaban parte de algún tipo de lenguaje ritual o religioso.

En los últimos siglos de esta era, entre el 900 y el 700 a.c. en lo que se conoce como Bronce Final Atlántico, Galicia formó parte de un complejo cultural de frecuentes intercambios comerciales por vía marítima con otras tierras de la fachada atlántica europea, como las Islas Británicas, Portugal y Bretaña.

Armas de ese período.

 



Puede ser que en estas fechas con un idioma protocéltico se hayan extendido estos primeros habitantes hacia toda la zona Atlántica formando un grupo unido por el idioma con enlaces genéticos entre ellos. Quizás como veremos más abajo, las nuevas oleadas de gentes que vinieron fuesen grupos familiares de estos primeros de los que hablamos, u otras tribus que después conoceremos como celtas. El caso es que fuese el uno o el otro, los dos grupos al parecer, se integraron o unieron.

La etapa castreña se desarrolló aproximadamente entre el año 700 a. C. y el año 1 de nuestra era. Su mayor desarrollo se produce en la segunda mitad de la Edad de Hierro, resultado de la fusión de la cultura de la Edad de Bronce y otras contribuciones posteriores, coexistiendo en parte con la época romana.
Algunos estudios históricos sugieren la llegada de pueblos celtas que trajeron nuevas variedades de ganado, el caballo domesticado y probablemente el centeno. Estos celtas, también denominados sefes o saefes, o incluso celtas de Hallstatt, se encontraron con una región bastante poblada. Según las teorías más aceptadas se superpusieron a la población autóctona como élites guerreras, nobles y jefes de tribus, manteniendo un estatus de superioridad o una cierta estratificación social.
 
Es en esta época, cuando la provincia romana de Gallaecia (galaicos) aún no estaba constituida política y administrativamente, cuando aparecen los castros. Estas construcciones eran recintos fortificados de forma circular provistos de uno o varios muros concéntricos, precedidos generalmente de su correspondiente foso y situados en su mayoría en la cumbre de oteros y montañas.

Vivienda castreña reconstruída en Vigo.



Castro de Barona reconstruído.



 
 



https://odioeterno.files.wordpress.com/2010/09/remera-galicia.jpg
 

 
 Sandra González Covelo
Gallegas actuales. Podemos notar los diferentes genotipos de estas chicas.

Entre los castros de tipo costero destacan el de Fazouro, Santa Tecla, Baroña y O Neixón. En el interior se puede mencionar el castro de Castromao y el de Viladonga.
En cuanto a los templos, la única construcción encontrada es la de Elviña. En el castro de Meirás se conserva una necrópolis. En otros castros se han hallado cistas (pequeñas construcciones de piedra en forma de caja) con cenizas de difuntos. También existen otras construcciones que están parcialmente soterradas y que tienen un depósito para el agua, en las que los vestigios de fuego indican que debían servir para incinerar los cadáveres.
La economía de los castreños se basaba en la agricultura, la ganadería y el pastoreo.

 




Los romanos, ya asentados en la mayor parte de la península ibérica (Hispania), llegaron a la actual Galicia atraídos por los recursos mineros de la zona. El sometimiento a Roma de los galaicos, junto al de astures y cántabros, se produjo tardíamente (año 23 a.C.) en comparación al resto de la península, debido en gran medida a la fuerte resistencia y la cohesión social y territorial que caracterizaba a estos pueblos del área atlántica.

La cohesión social y territorial de la cultura castreña explica la extraordinaria resistencia de los galaicos a la dominación romana , que se prolongó durante más de un siglo cuando esta ya se extendía por el resto de la Hispania. Así lo constatan diversas crónicas, como las de Orosio, que cuenta cómo en el año 137 a. C., el Praetor Décimo Junio Bruto Galaico inició una campaña de castigo debido a las continuas incursiones bélicas y de saqueo celtas en el área romana lusitana. Por esta campaña, en la que hubo de enfrentarse con 60.000 gallaicoi en el río Duero, volvió a Roma convertido en héroe, por lo que fue llamado 'Gallaicus'. En ese mismo año, las legiones romanas llegarían al río Limia, que al identificarlo al río Lethes de la mitología romana, sólo pudo ser cruzado cuando el Praetor llamó por sus nombres a sus soldados para demostrar que no había perdido la memoria. El avance hacia el norte se detendría al año siguiente al llegar al río Miño, donde los gallaicoi provocaron el repliegue romano hacia el sur.
La situación se mantendría durante los siguientes cien años, sin que las esporádicas expediciones romanas consiguieran internarse más en territorio galaico, siendo la única significativa la de Publio Licinio Craso del 96-94 a. C. Sin embargo, en el 73 a. C. Quinto Sertorio es derrotado, de forma que la región al norte del río Tajo recupera su independencia. La situación seguiría así hasta que diez años después Julio César es designado Propraetor de la Hispania Ulterior. En el año 61 a. C. retoma el avance hacia el norte, penetrando en la región lusitana situada entre los ríos Tajo y Duero, y de forma personal conduce una incursión marítima que arribaría a Brigantium. No obstante, el interior del territorio galaico continúa una resistencia que se recrudece en su última etapa durante la campaña de César Augusto entre los años 39 al 24 a. C., de la que sería su exponente más significativo la batalla del Monte Medulio. Esto impediría la declaración de la Pax Romana hasta el año 23 a. C., si bien la resistencia proseguiría en las áreas fronterizas astures y cántabras hasta el 19 a. C.
Una vez finalizados los enfrentamientos bélicos, comenzó una fructífera romanización que se prolongaría durante los siguientes cuatro siglos, iniciándose oficialmente entre los años 64 y 70 cuando Vespasiano convierte en pueblo romano a los 451.000 gallaicoi . De esta forma, los castros se transformarían en las villae y la población incorporaría las nuevas tecnologías, como la arquitectura, la agricultura basada en el arado, el Derecho romano o la minería. En este último aspecto cabe destacar el sistema de extracción de metales denominado ruina montium, que consistía en excavar túneles en los montes, por los que se introducía de golpe el agua de embalses preparados al efecto, reventando el monte y rescatando aguas abajo los minerales valiosos (específicamente, el oro).

Tres ciudades, fundadas por Augusto, encabezaron los tres conventus o subprovincias romanas que conformaron la región: Lucus Augusti (Lugo), Bracara Augusta (Braga) y Asturica Augusta (Astorga). Con la reforma de Diocleciano del año 298 estos conventus quedarían unificados bajo una única provincia segregada de la Tarraconensis: Gallaecia.
Con la romanización, los castros perdieron su viejo valor defensivo, aunque muchos de ellos siguieron siendo habitados durante siglos. Los romanos trajeron nuevas técnicas, nuevas vías de comunicación, nuevas formas de organizar la propiedad y una lengua nueva, el latín.
Más tarde llegó el cristianismo a Galicia, aún bajo dominación romana, sustituyendo poco a poco al paganismo. La Iglesia Católica, de creciente influencia en el imperio a partir de su oficialización, tuvo que enfrentarse en la Gallaecia del siglo IV al priscilianismo, una doctrina cristiana basada en los ideales de austeridad y pobreza, que tuvo gran arraigo popular y que fue posteriormente condenada como herejía.

 

Sin conocer el nombre como tribu de los primeros habitantes de Galicia podremos decir que fueron el núcleo original de la zona pues tuvieron al menos 2200 años para conformarse como pueblo en ese lugar (2200 a.c- 1 d.c). Progresaron mucho y de hecho tuvieron bastante expansión geográfica, que después, con la venida de otras gentes, celtas, hubo una asimilación entre ellos con la cual aparece el lenguaje celta más moderno pero desconocido hoy día. Por supuesto no podemos saber si tuvieron otros aportes genéticos o poblacionales.

Ahora con esta distinción como pueblo celta y llamados Galaicos, aunque hayan sido totalmente heterogéneos pues había multitud de tribus.

 





 
La cuestión del idioma es bastante compleja pues no podemos saber su evolución en este campo. Lo que sí sabemos es que en esta zona se hablaba un celta particular, diferente, a otras zonas celtíberas de España.

Ese era su idioma y aunque también había muchas tribus dentro de cada territorio pues no existía unidad como pueblo dentro de éstas estaban bastante jerarquizadas.

Como ya se mencionó, no fue hasta el 23 a.c que esta zona fue subyugada completamente por Roma. Esto no quiere decir que no hubiese más conatos rebeldes en esta zona, pero poco a poco este lugar de España se fue romanizando por cuestión de lógica y sobre todo, de fuerza. Adoptaron dos estrategias para dominar este territorio e incorporarlo como una provincia a su Imperio. Por una parte, romanizaron a los jefes tribales. Muchos jefes ambiciosos vieron la conveniencia de tener como aliados a los romanos, por su poderío militar y su influencia, por lo que llegaron a pactos con ellos. Los hijos de estos reyezuelos y nobles servían como tropas auxiliares de las legiones romanas, aprendiendo el latín y los usos militares de Roma. Así mismo, las élites eran educadas en los usos civilizados hasta que la aristocracia poco a poco se fue pareciendo cada vez más a los romanos. También se produjeron alianzas matrimoniales entre los romanos y príncipes indígenas, por lo que poco a poco la nobleza local fue asimilada por la romana. Por imitación de sus élites, el pueblo poco a poco fue romanizándose. Este proceso resultó más fácil entre los iberos, con un modo de vida más parecido, que entre los celtas. Por lo tanto, ahora ya considerados hispanorromanos, o sea la mezcla de los primeros habitantes con otros pueblos innominados, que confluyeron en esta denominación.

La romanización comenzó con los legionarios, que eran los soldados romanos. Estos transformaron los poblados de los celtas e íberos en ciudades romanas.


Tenían una vida en la agricultura y pequeña ganadería pagando excesivos impuestos pero con una infraestructura alta. No debían estar muy unidos puesto que permitieron hasta cierto grado la invasión de otros pueblos como los que después vamos a ver. Que fueron romanizados lo da la prueba de que terminaron hablando latín. Éste era el idioma oficial y vestigios de anteriores lenguajes en la zona solo quedaron en algunas palabras geográficas y simples.

Los romanos daban más importancia a las ciudades que a los campos.

 Además, los romanos implantaron en todo el territorio las leyes romanas. El derecho romano es, aún hoy día, la base de muchas de nuestras leyes.


El 7 y el 8 son ejemplos de hisponorromanos.

Según el blog romanainsolentia.com:

"Los germanos también eran objeto de tópicos y estándares. Por ejemplo Tácito menciona que al no haberse mezclado en matrimonio con otras naciones, habían conseguido mantener una raza peculiar, pura y semejante sólo a sí misma, raza que caracterizaba por sus fieros ojos azules, ojos rubios, grandes y robustos cuerpos, su gran adaptación al hambre y al frío pero no en cambio a la fatiga y el trabajo prolongado, tampoco al calor o a la sed. También les atribuía un origen divino como hijos del dios Tuitón y de su hijo Manno. El propio autor reconocía que estos pueblos estaban divididos en agrupaciones geográficas como los ingevones, próximos al Océano, los hermiones en la zona central y los istevones en el sur y en el interior.
Otros autores sostenían que había muchos otros pueblos como los marsos, gambrivios, suevos o vandilios, siendo el apelativo “germanos” muy reciente y que provenía del primer pueblo que atravesó el Rin y disputó a los galos sus territorios. A partir de aquí encontramos toda una miríada de pueblos proporcionados por los autores grecolatinos para intentar sistematizar ese barbaricum tan desconocido y caótico. En efecto, Plinio, Estrabón y Ptolomeo nos hablan para el norte hasta el río Vístula de frisios, cimbrios, chaucos, varinos, eudosos, lemovios y orugios. Después, para la zona interior nos hablan de chamavos, brúcteos, téncteros, hermunduros, catos, queruscos, angivarios, semnones y un largo y tedioso etcétera. Algunos de estos pueblos ya estaban presentes en la Guerra de las Galias de César aunque con un significado más propagandístico que etnográfico.
No obstante sí tenemos que hablar de los más reconocidos y que tuvieron un peso histórico como fueran los burgundios –o habitantes de los burgos– de cuyos orígenes se decía que provenían de romanos asentados en el norte de Alemania y que se les suele ubicar en la zona central del río Main, junto a alamanes y vándalos. Este pueblo es protagonista de la epopeya de Los Nibelungos junto con los hunos.
A los longobardos se les relaciona con una confederación de gentes del bajo Elba y el Danubio, vecinos de los vándalos y que debían su nombre a sus largas barbas. Estos fueron los que dominaron una parte de Italia en el siglo VI y de los que probablemente hablemos en entradas futuras relacionados con el Imperio Bizantino. Los vándalos son considerados como una formación histórica que provendría del norte de Europa pero que posteriormente se asentó cerca del río Dniéster, en Silesia y Pomerania. Estos eran denominados como vándalos silingos. Los vándalos asdingos en cambio se ubicaban entre Rumanía, Hungría y Eslovaquia y que, ya en el siglo IV, llegaron a dominar parte de África como un reino independiente.
Más importantes son los alamanes –todos los hombres– del alto Rin, el río Main y el Neckar hasta el Elba y que eran el resultado de la fusión de dos pueblos precedentes, los cuados y los teutones. Los suevos también tendrían una gran importancia sobre todo en relación con los godos en la Península Ibérica durante la tardorromanidad y la Antigüedad Tardía. Vivían en el Rin medio y también en las regiones del Saale y Oder.
Hemos de destacar también a los francos del Rin, cuyo nombre podría provenir según los especialistas de “hombres con coraje” y que son el resultado de una confederación de pueblos muy tardía de distintas tribus. Se dividían, como los vándalos, en dos grandes grupos: los salios del norte más o menos ubicados en la actual Bélgica y los ripuarios en el sur, aliados tradicionales de los ejércitos romanos.
Nos tenemos que detener algo más en lo referente a los escitas dada su relación con los godos, un término ciertamente antiguo y que proviene ya de la obra del historiador griego Heródoto. El hecho de que se denominase a los godos como escitas se debe a que los godos vivieron mucho tiempo en los territorios que tradicionalmente habían pertenecido a los escitas. Vemos de nuevo el empleo de términos antiguos para denominar realidades que ya han evolucionado en el tiempo. Escitia era un lugar misterioso y ciertamente extenso donde vivían pueblos exóticos y muchas veces mitológicos, como los calípidas, agatirsos, esedones, gelones, neuros, melanclenos o los yircas, de los que se decía que tenían la nariz chata. Hay otros mejor localizados y conocidos como los caspios, albanos y derbices, también las amazonas. Entrando en la denominación mitológica que se englobaba en Escitia encontraríamos pueblos tan peculiares como los arimaspos, de los que se decía que tenían un solo ojo o los misteriosos hiperbóreos, situados en un lejano lugar donde siempre era de noche. En época tardía podemos encontrar ubicados en esta tierra a los sármatas, los roxolanos, los yazigos y los alanos, de los que detallaremos algo más.


Los alanos son considerados de nuevo por las fuentes como altos, rubios y de ojos azules con unas formas de vida inaceptables incluso dentro de la propia barbarie. Los hunos, enemigos ancestrales de los godos, también eran considerados moradores de Escitia. Jordanes en su Getica afirma que muchos godos tenían nombres hunos y muchos sármatas de las estepas tomaron nombres germánicos, por lo que el rastreo de estos pueblos era irrealizable. Este autor también recoge en su obra que los hunos procedían de los godos en tanto a que estos un día expulsaron a unos magos diabólicos que andaban errantes por lugares desolados y e acabaron por convertir en una raza bárbara y salvaje de las estepas. Hoy en día podríamos identificarlos con algunas tribus mongolas que en su día obligaron a los chinos a construir su Gran Muralla y que controlaron importantes rutas comerciales entre Persia, India y China.
De nuevo atendemos al concepto de la mezcla y mestizaje que sufrieron todos estos pueblos durante la Antigüedad y la imposibilidad de clasificarlos por ello. Cuando Heródoto denominó a unos bárbaros como escitas, nada tenían que ver con los bárbaros de época imperial romana. No obstante con esta entrada hemos sentado las bases para saber de quién hablaremos en próximas entregas por estar relacionados con nuestros protagonistas.
(Blog romanainsolentia.com)

 


 En el año 585, los visigodos, que ya dominaban el resto de la península ibérica, invaden la Galicia sueva incorporando ésta a su reino.

Al principio los reyes visigodos eran elegidos por los nobles, pero en algunos momentos el cargo pasaba de padres a hijos de una misma familia. Las luchas por el poder eran continuas  y muchos reyes fueron  depuestos o, incluso, asesinados. El rey era auxiliado por diversas personas en el gobierno del reino: el Aula Regia era un consejo que administraba el palacio real y los duques y los condes gobernaban en las provincias. Gran parte de los consejeros del rey eran eclesiásticos, pues eran las únicas personal cultas.

 



Los nobles y la iglesia retuvieron en sus manos los cargos políticos  y eran propietarios de gran parte de las tierras. La mayoría de la población estaba constituida por pastores y campesinos de diferente condición.
a)     Los campesinos libres eran propietarios de pequeñas  parcelas, que trabajaban para su sustento. Con sólo una casa de madera o adobe, generalmente de una sola habitación, que servía a la vez de dormitorio, comedor, cocina y despensa.
b)    Los siervos eran campesinos a los que se les concedía la explotación de un pequeño terreno a cambio de que trabajaran gratuitamente las tierras de los nobles o eclesiásticos.
c)     Los esclavos eran personas propiedad de un noble o de la iglesia y que trabajaban las tierras de estos últimos.
 
La mayor parte de la población estaba ruralizada y vivía en dispersión en el campo y se dedicaba a las tareas del pastoreo en su mayoría de forma nómada o trashumante y a las tareas agrícolas, por lo que la ganadería y la agricultura eran las actividades económicas principales. Las ciudades se fueron despoblando poco a poco.


Fuentes:
  • http://nogalera.blogspot.com/2012/04/los-visigodos-en-el-campo-de-calatrava.html
  • http://renacimientogotico.blogspot.es/tags/hispanogodos/